domingo, 3 de marzo de 2019

Cunde en Europa “epidemia"
para salvar el planeta


Por Yetlaneci Alcaraz

Lo que comenzó como protesta solitaria de la adolescente sueca Greta Thunberg poco a poco se ha vuelto un fenómeno que ya invadió Europa y empieza a extenderse por otros continentes. Se trata de los Viernes por el Futuro: estudiantes de todos los niveles se van “de pinta” para plantarse, cada semana, frente a los parlamentos de sus países a fin de exigir medidas concretas para frenar el deterioro climático del planeta. Son, literalmente, jóvenes que quieren salvar el mundo.

https://www.proceso.com.mx/573733/europa-cunde-la-epidemia-que-quiere-salvar-el-planeta

BERLÍN (Proceso).- Alegres, por no decir eufóricos, los 22 niños portan carteles que ellos mismos hicieron. En corrillos de entre dos y tres avanzan tomados de la mano. Todavía no son las 10:00 horas y el frío del invierno aún cala, pese al brillante sol que ilumina la capital alemana. Gorros, guantes y bufandas parecen, sin embargo, estorbarles ante el desbordante ánimo y la caminata de medio kilómetro que hacen desde su escuela hasta el punto de reunión.

Todos son alumnos de quinto año de la primaria pública Neues Tor (Puerta Nueva). Tienen entre 10 y 11 años y no van a un museo o a alguna clase extramuros. Con el permiso de sus padres estos niños se van “de pinta” y acuden al llamado juvenil que por estos días cimbra a toda Europa: huelga escolar para proteger el clima.

Es viernes 15 y en el Invalidenpark de esta ciudad ya hay más de 600 estudiantes de primaria, secundaria, preparatoria y universidad. También hay madres jóvenes con sus bebés. Poco a poco van llegando más y más personas.

Por el altavoz Luisa Neubauer, una de las caras visibles del movimiento, agradece a todos su asistencia. El ánimo se prende al grito colectivo de “¡Estamos aquí y somos ruidosos porque ustedes están robando nuestro futuro!”, que se ha convertido en la consiga de los jóvenes alemanes.

Los pequeños de la primaria Neues Tor llegan en este momento. Se suman a las consignas y orgullosos levantan los carteles que durante sus ratos libres prepararon la semana previa: “¡Atención: la tierra se derrite!”, “Protejamos el medio ambiente”, “¡No quiero vivir en Marte!”.

“Estamos aquí para protestar porque queremos un mundo mejor y para ello se tiene que proteger el clima”, asegura convencida Carlota, de 10 años.

A sólo unos metros Moritz observa también con entusiasmo lo que ahí ocurre. Le asegura a este semanario que es la primera manifestación en la que participa. Y a diferencia de los pequeños, sus padres no tienen idea de que este viernes faltó a clases. “El fin de semana tengo un viaje y me daba un poco de miedo su reacción cuando les dijera que hoy vendría aquí. No quiero que me cancelen la salida”, confiesa el adolescente de 15 años.

El discurso de Moritz es menos general que el de los niños de la Neues Tor: “No estoy de acuerdo con la política alemana en materia ambiental. Nuestro gobierno ­tarda mucho en tomar decisiones y el mundo no aguanta. Primero habían planteado terminar definitivamente con el uso de carbón para el 2030, pero hace unos días decidieron que sería mejor hasta 2038. Y eso no es posible. Es demasiado tarde y este es uno de los puntos en los que Alemania debe contribuir”, asegura.

 Desde hace dos meses la juventud alemana se ha sumado a la iniciativa que desde el verano del año pasado empezó la sueca Greta Thunberg: huelgas escolares los viernes para exigir a sus respectivos gobiernos acciones inmediatas que combatan el cambio climático.

El movimiento ha crecido; gracias a las redes sociales y mediante el hashtag #FridaysforFuture (Viernes por el Futuro), jóvenes de todo el mundo se organizan, debaten y planean acciones que buscan ganar seguidores y, al mismo tiempo, presionar a sus gobiernos.

Viernes tras viernes ya lo hacen estudiantes de Austria, Irlanda, Suiza, Finlandia, Suecia, Bélgica, Francia, el Reino Unido, España, Estados Unidos, Australia, las Islas Feroe, Uganda y Ghana, quienes dejan libros y pupitres y buscan llamar la atención de los tomadores de decisiones.

En Alemania el movimiento Fridays for Future crece vertiginosamente: en la primera huelga escolar, el 14 de diciembre, fueron 14 las ciudades que participaron. Este viernes 15 la lista ya es de 190 urbes movilizadas.

“Quiero que tengan pánico”

La historia de este despertar juvenil comenzó el 20 de agosto del año pasado en Estocolmo. Fue durante el verano en el que Suecia experimentó las temperaturas más altas de su historia desde que hay registros al respecto. Una muchacha menuda, de 15 años, se plantó frente a la sede del Parlamento sueco. Acompañada sólo por un cartel escrito a mano con la leyenda “Huelga escolar por el clima”, Greta Thunberg inició ese día su paro estudiantil.

“Hacemos huelga escolar por el clima. Cada viernes estaremos sentados frente al Parlamento sueco hasta que Suecia se alinee con el Acuerdo de París. Urgimos a todo mundo a hacer lo mismo. Donde sea que te encuentres, siéntate frente a tu Parlamento hasta que tu nación esté en el mismo camino”, explica en un breve video que pronto colgó en su cuenta de Twitter y que hasta el momento lleva más de 730 mil reproducciones.

Las imágenes de prensa registran a una Greta solitaria el primer día de su paro. Pero en los siguientes, más y más jóvenes llegaron a sentarse a su lado. La bola de nieve comenzó a crecer.

En diciembre de 2018 fue invitada a participar en la COP24, la conferencia sobre cambio climático de la ONU, realizada en Katowice, Polonia. Tras un viaje 32 horas en tren –además de volverse vegetariana, la sueca ha decidido no tomar más vuelos como una forma de ser congruente con su ideal– Greta plantó su mensaje rotundo frente a los representantes de los gobiernos de todo el mundo.

“Nuestra civilización está siendo sacrificada para que unos pocos tengan la oportunidad de seguir haciendo grandes cantidades de dinero. Nuestra biosfera está siendo sacrificada para que la gente rica en países como el mío pueda vivir con lujo. Es el sufrimiento de muchos el que paga los lujos de pocos.

“Hasta que ustedes no comiencen a focalizarse en lo que es necesario hacer en lugar de lo que es políticamente posible, no habrá esperanza. No podemos solucionar una crisis sin tratarla como una crisis. Necesitamos mantener los combustibles fósiles en el suelo y necesitamos focalizarnos en la equidad. (…) Si las soluciones dentro del sistema son tan difíciles de encontrar, quizás debamos cambiar entonces el sistema. Ustedes se han quedado sin excusas y nos estamos quedando sin tiempo. Hemos venido aquí para que sepan que el cambio está llegando, les guste o no. El poder real pertenece al pueblo”, señaló imperturbable.

Después, a finales de enero pasado, en el Foro Mundial Económico de Davos, a donde también logró ser invitada, su mensaje volvió a acaparar los titulares de la prensa y, más importante para ella, la atención de ­cada vez más y más niños, adolescentes y jóvenes.
“Nuestra casa se quema. De acuerdo con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático estamos a menos de 12 años de no poder corregir nuestros errores. (…) Sí. Nos hemos equivocado pero aún estamos a tiempo de dar marcha atrás y corregirlo. Resolver la crisis climática es el mayor y más complejo reto al que se ha ­enfrentado el hombre. Y sin embargo, la solución es simple: tenemos que detener la emisión de gases de efecto invernadero. Tenemos que cambiar casi todo en nuestra sociedad ­actual.

“Los adultos siempre dicen: ‘Le debemos a la juventud el darles esperanza’. Pero no quiero su esperanza ni quiero que la tengan. Lo que quiero es su pánico. Quiero que sientan el miedo que yo siento cada día. Y entonces quiero que actúen. Quiero que actúen como si estuvieran en una crisis, como si la casa se estuviera incendiando, porque así es.”

quienes critican el fenómeno que representa Greta, acusándola de ser un instrumento de poderes detrás de ella, como sus padres y diversos grupos ambientalistas. Aseguran sus detractores que una niña con el padecimiento que ella tiene, no podría ser capaz de realizar todo lo que hasta ahora ha hecho.

Y es que desde los 11 años fue diagnosticada con síndrome de Asperger. La medicina define el padecimiento como un trastorno del espectro autista y que se refleja en la dificultad para socializar o leer el lenguaje corporal de los demás y presentar intereses limitados y preocupaciones peculiares, entre otros varios.

La propia Thunberg ha salido a dar la cara y en un pronunciamiento público señaló: “Hay personas que se burlan de mí por mi diagnóstico. Pero el Asperger no es una enfermedad, es un don. Dicen entonces que por padecerlo no podía haberme puesto en esta posición. Pero es exactamente por eso que lo hice. Porque si fuera ‘normal’ y social me habría organizado con otros o hubiera fundado un grupo. Pero como no soy tan buena socializando, lo hice de esta forma”.

Acción global

Pese a todo, el mensaje de Greta llegó a donde tenía que llegar y en el momento en que debía hacerlo. En una espiral que no parece tener fin, los medios de todo el mundo le dan voz a ella, a los jóvenes que viernes a viernes se suman al movimiento en todo el mundo y a sus exigencias: limitar el aumento de la temperatura media mundial a 1.5 grados centígrados, reducir la emisión de gases de efecto invernadero y el uso de combustibles fósiles y plantear tales objetivos a corto plazo.

Y es que para estos jóvenes el cambio climático dejó de ser la abstracta imagen del oso polar que pierde su casa por el deshielo que genera el incremento de la temperatura global. La sequía vivida el verano pasado en Europa y Estados Unidos, que trajo como consecuencia incendios forestales de enorme magnitud desde California hasta Grecia, fue un despertar.

Con ello coincide la desesperanza que significa para muchos ver cómo el acuerdo alcanzado en París (en el que por primera vez 195 países firmaron un acuerdo vinculante sobre el clima) parece importar poco a los nuevos gobiernos de países como Estados Unidos, que lo abandonó, o Brasil.

 “En diciembre último, durante la Conferencia sobre el Cambio Climático en Polonia, me quedó claro a mí y a Luisa ­Neubauer que era muy difícil poder mover algo. Pero entonces nos topamos con esa chica inspiradora que es Greta y decidimos organizar la primera huelga escolar en Berlín”, narra a Proceso Louis Motaal, una de las caras visibles del movimiento Fridays for Future en Alemania.

El joven de 20 años ve con entusiasmo la respuesta de los miles de estudiantes que se han sumado al movimiento en toda Europa y otros continentes y advierte sobre su percepción:
“Desde hace 40 años el mundo conoce la amenaza que hay sobre nuestra generación y, pese a ello, nadie ha hecho nada respecto a la crisis climática. Es mi generación la que ahora tiene que resolver la mayor crisis de la humanidad. Eso es un escándalo y los jóvenes apenas comienzan a darse cuenta de cómo hemos sido engañados. Los adultos y gobiernos ni siquiera están preparados para decidir sobre pequeños cambios, como sería una salida pronta del carbón. Eso me dice que lo que quieren es confrontación.”
Motaal tiene claro lo que, cuando menos a su gobierno, el alemán, le toca hacer: tratar la crisis climática como una crisis, lo que incluye acabar con el uso del carbón para 2030 y convertirse en una nación climáticamente neutral, como lo establece el Acuerdo de París.

Apoyado por la fuerza de las redes sociales, el estudiante alemán ayuda a organizar la –denominada por ellos– gran acción global que busca el próximo 15 de marzo unir al mundo entero en un paro estudiantil que llegue hasta los lugares más remotos del planeta.

Y para ello no desaprovecha la oportunidad de enviar un mensaje a la juventud mexicana: “Nuestra generación debe resolver ahora la mayor crisis de la humanidad y podemos hacerlo si nos entendemos como una familia mundial. Vean nuestras protestas como una señal de que estamos listos, todos juntos, para resolverla y si están de acuerdo con ello, hagan huelga estudiantil con nosotros”.

lunes, 18 de febrero de 2019

Alexandria Ocasio-Cortez,
la novata que electriza
la política en Washington


La congresista de 29 años se convierte en un fenómeno de masas y consigue colocar el socialismo en el corazón del debate político estadounidense
Amanda Mars

https://elpais.com/internacional/2019/02/14/estados_unidos/1550183671_937782.html

 Washington.-   

El despacho de Alexandria Ocasio-Cortez llama a gritos desde el final de uno de los largos pasillos del edificio Cannon del Congreso. Un mural de post-it de colores a ambos lados de la puerta rompe la armonía en la hilera de oficinas uniformes por las que hay que pasar para llegar a la suya: la de Andy Levin, representante por Michigan; la de David Scott, por Georgia; o la de John Ractliffe, por Texas. Ninguno de ellos tiene ante su puerta tampoco a un grupo de chicas en viaje de estudios que este miércoles monta guardia para ver en persona a la inquilina del número 229 como quien aguarda a Madonna a la salida de un concierto. “Está allí… ¡A-O-C!”, grita de repente una de las muchachas. “¡Te queremos!”, exclama otra. En efecto, como si de una estrella del pop se tratara, Ocasio-Cortez ha salido por una puerta secundaria. Al oír sus iniciales, convertidas ya en una suerte de marca personal, se gira y saluda con una sonrisa del tamaño del Capitolio.

Desde su debut en la Cámara de Representantes el pasado 3 de enero, Alexandria Ocasio-Cortez ha puesto Washington patas arriba. Convierte en oro mediático todo lo que toca, arrastra a hordas de millennials y ha colocado las propuestas más izquierdistas del espectro ideológico americano en el centro del debate. Para entender la magnitud del fenómeno que supone esta mujer de 29 años, la más joven de la historia en llegar al Congreso estadounidense, hay que recordar que hace poco más de un año se ganaba la vida tras la barra de una taquería en Nueva York. Su victoria en las primarias el pasado verano, frente a una vaca sagrada del Partido Demócrata, fue como poner una pica en el cielo. Representante de un distrito muy progresista de la ciudad, Queen-Bronx, tenía atada la elección en noviembre. Ahora, desde el escaño, ha dejado de ser una anécdota curiosa.

En un país que aún asocia el término socialismo a las dictaduras comunistas, Ocasio se reivindica socialista demócrata, en la estela de Bernie Sanders, y reclama un impuesto de hasta el 70% para los ingresos superiores a los 10 millones de dólares, propuesta que ha sido alabada por economistas de corte progresista como el Nobel Paul Krugman. Y con el debate migratorio al rojo vivo, reclama el desmantelamiento de la policía fronteriza (ICE, en sus siglas en inglés), medida a la que después se han sumado otros demócratas, como la precandidata presidencial Kirsten Gillibrand. Todo, desde un altavoz monumental.

Su primer discurso en el pleno de la Cámara, de cuatro minutos, batió los récords de audiencia de la historia de C-SPAN, el canal que cubre la actividad parlamentaria. En apenas 12 horas ya lo había visto más de un millón de personas. Pero eso no es nada comparado con lo que pasó semanas después. Su interrogatorio en una audiencia sobre la financiación de campañas, en la que expuso todos los agujeros por los que se puede colar la corrupción de políticos y grandes empresas, ha roto parámetros en Internet con 37 millones de visualizaciones.

En las redes sociales baila claqué: ha creado una audiencia fiel en Instragram, donde cuenta el día a día menos conocido del Congreso, y su volumen de interacciones en Twitter supera al de cualquier gran medio informativo y cualquier otra figura demócrata, incluido Barack Obama, o republicana, con la excepción de Donald Trump, el único que la supera, según un informe de Axios sobre un periodo que abarca del 17 de diciembre al 17 de enero.

“Ella produce una especie de efecto Oprah Winfrey. Oprah tiene un estatus de celebridad que hace que cuando presenta algo al público, una nueva crema, un nuevo libro, unas nuevas zapatillas de tenis… Todo el mundo se interesa, aquello se convierte en una fiebre. La política es diferente, pero está pasando algo parecido. Ocasio habla de cosas que a lo mejor se habían dicho antes, pero no habían logrado captar la atención de la gente de este modo”, explica por teléfono Stephanie Kelton, ex economista jefe de los demócratas para el Comité Presupuestario y ahora profesora de políticas públicas en la Stony Brook University.

“Lo consigue por una combinación de factores. Es muy dinámica, tiene sentido del humor, y es sobre todo muy auténtica, llega a la política sin haberse estado preparando años para hacerlo y tiene esa mirada fresca sobre lo que pasa en Washington. ¿Ha visto lo que acaba de escribir sobre los indigentes?”, añade Kelton. El miércoles la congresista publicó la foto de una fila de personas sin hogar en un pasillo del Congreso denunciando lo que es una vieja práctica en la capital: los lobbistas pagan a los pobres para que hagan cola por ellos antes de los comités o audiencias y así tener un puesto asegurado en la sala. “Shock no llega ni de lejos a describir esto”, dijo.

Una pregunta que sus críticos hacen a menudo es cuánto de esta fanfarria se traducirá en legislación. No se suele esperar tanto de un congresista novato, menos en sus primeros meses en activo, pero todo lo que envuelve a la joven y atractiva Ocasio es excesivo, incluidas las expectativas. Lo que sí parece evidente es su capacidad de agitar el debate político y obligar al Partido Demócrata a plantearse —una vez más— su ser o no ser. Si el camino a la victoria de la Casa Blanca en 2020 pasa por conseguir amarrar el centro o por el giro a la izquierda.

Green New Deal frente a moderados

Un gran ejemplo es el Green New Deal, un ambicioso plan medioambiental de nombre rooseveltiano que presentó el pasado 7 de febrero junto a un senador por Massachusetts. Con forma de resolución, plantea toda una transformación de la economía que permita un 100% de energías limpias hacia 2050. El lanzamiento despertó escepticismo entre algunos demócratas. La líder en el Congreso, Nancy Pelosi, mostró desdén en una entrevista a Politico, aunque después rectificó. “Será una de las muchas propuestas que recibamos”, afirmó. “El green dream [sueño verde] o como se llame, nadie sabe lo que es, pero van a por ello, ¿no?”. De hecho, Ocasio-Cortez no forma parte del Comité sobre la crisis climática que Pelosi presentó el mismo día que el Green New Deal. En cambio, sí es miembro de uno de los comités más poderosos del Capitolio, el de servicios financieros, que aborda la regulación bancaria y la independencia de la Reserva Federal.

Otro caso que ha puesto a las diferentes sensibilidades de los demócratas frente a frente tiene que ver con el gigante Amazon, que acaba de cancelar sus planes de ubicar una nueva sede en Nueva York, lo que hubiese supuesto 25.000 puestos de trabajo, por la oposición de los políticos locales, con Ocasio, a la cabeza, a las ventajas fiscales que exigía.

Para la cadena conservadora Fox, la joven ya se ha convertido en el gran anatema. Entre los demócratas, los escorados la adoran y los moderados temen su efecto. En lo que todos parecen ponerse de acuerdo es en que lo suyo no ha sido un accidente. Esta semana, por las normativas del Congreso, tuvo que retirar los post-it de colores de uno de los lados de la puerta. Dejó el otro. Uno de los mensajes, con letra redonda, dice: “Sigue luchando. Creemos en lo que haces".

martes, 5 de febrero de 2019

“La Constitución no ha muerto”:
 López Obrador




En el marco de la conmemoración del 102 aniversario de la Carta Magna, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que "la Constitución no ha muerto". Foto Cristina Rodríguez

https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/02/05/201cla-constitucion-no-ha-muerto201d-lopez-obrador-7028.html

Alonso Urrutia y Nestor Jiménez

En el marco de la conmemoración del 102 aniversario de la Carta Magna en Querétaro, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que "la Constitución no ha muerto".

Tras reivindicar su vigencia, sostuvo que el nuevo gobierno auspiciará tres cambios centrales: incorporar la corrupción como delito grave; modificaciones que pongan fin a la impunidad y el reforzamiento del sistema democrático como sistema político y norma de vida.

Ante los representantes de los otros poderes de la Unión, 18 gobernadores y la mayor parte de su gabinete, López Obrador no descartó que a futuro se pueda promover la elaboración de una nueva constitución porque la actual ya "está muy parchada, muy remendada". Sin embargo, dejó entrever que esta determinación corresponderá a las nuevas generaciones.

Dijo que si bien su gobierno busca una nueva transformación al que correspondería una nueva constitución como ha sucedido con las de 1824, 1857 y 1917, asociadas a la Independencia, Reforma y la Revolución, por ahora no hay condiciones y por el momento hay tareas más importantes.

Después de realizar una larga remembranza histórica de las constituciones, dijo que en su lugar impulsarán cambios muy puntuales de la misma importancia y profundidad.

En este contexto mencionó que una de esas modificaciones es la incorporación en la Carta Magna del delito de corrupción, porque en la actualidad solamente se habla de hechos de corrupción. Es una vergüenza que México ocupe el lugar 135 por sus niveles de corrupción.

Vinculado a ello, mencionó que también se promoverán adecuaciones que pongan fin a la impunidad, entre las cuales, destacó, la posibilidad de enjuiciar al Presidente por corrupción porque en la Constitución actual solo se le puede juzgar por traición a la patria.

El tercer cambio sustancial que mencionó el presidente es el relativo al fortalecimiento de la democracia como sistema político y forma de vida. "La democracia no nos va a traer el cuerno de la abundancia, pero nos va a dar mucha fortaleza moral, nos va a fortalecer y dar viabilidad a la República". Consideró que lo sucedido el pasado primero de julio le dio mucha fortaleza al país en lo interno y hacia el exterior.

Como colofón de su discurso, el mandatario recordó a los hermanos Flores Magón cuando en la época del porfiriato invadieron la sede del periódico El hijo del Ahuizote, ante lo cual colocaron una manta en el inmueble: "la Constitución ha muerto", ante lo cual López Obrador reivindicó que "La constitución no ha muerto".

martes, 22 de enero de 2019




(FOTO: RAPHAEL ALVES/ EFE)
Un niño indígena durante la manifestación de pueblos indígenas en Manaus (Brasil) contra las decisiones del Gobierno Federal brasileño como la revisión de las demarcaciones de los territorios indígenas y la retirada de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) del Ministerio de Justicia.

Pobreza extrema


https://www.letraslibres.com/mexico/politica/pobreza-extrema

Gabriel Zaid

No hacen falta muchos sexenios ni mucho presupuesto para acabar con la pobreza extrema.

Si el 90% de la población estuviera en ese caso, sería difícil que el 10% restante la sacara de ahí. Pero, según el Coneval, estamos en la situación opuesta: menos del 10% de los mexicanos vive en pobreza extrema. No es tan difícil que el 90% restante los saque de ahí.

¿Por qué no se ha hecho? En primer lugar, porque la ayuda no está focalizada en esa meta definida, perfectamente alcanzable. Forma parte de una meta nebulosa, y por lo mismo inalcanzable: combatir "la pobreza y la desigualdad". Pero la pobreza, la desigualdad y la pobreza extrema son tres cosas distintas, con diferencias significativas.

La pobreza es un concepto vago. El Coneval tiene varias definiciones. En cambio, la falta de alimentación, vestido y techo que padecen los niños de la calle, los indigentes y algunas comunidades rurales, sobre todo indígenas, es algo precisable. El Banco Mundial lo resumía en 1995: personas que viven con menos de un dólar diario.

Hay desigualdad hasta entre millonarios. Y hacer de todos (si fuera posible) campeones de natación, ganadores de un Nobel, celebridades o millonarios importa menos que acabar con la pobreza extrema.

Hay soluciones desde los tiempos de Vasco de Quiroga (siglo XVI), pero han sido olvidadas una y otra vez. Fueron redescubiertas por Fritz Schumacher (Small is beautiful, 1973) y ahora por Paul Polak, un inmigrante que salió de la pobreza extrema por la vía empresarial y se dedica a promover lo mismo para otros.

Llegó sin nada a Canadá. Fue bracero, y pronto se lanzó a sembrar por su cuenta, como mediero en una granja donde había tierra disponible. Después entró a la universidad, se graduó como psiquiatra y atendió una vez a un paciente (del sistema de salud) que vivía en la calle. No se limitó a escucharlo. Lo acompañó en sus vagabundeos y dificultades para vivir. Pronto imaginó posibles microempresas manejadas por vagabundos para vagabundos. Por ejemplo: un servicio de cajas con llave para guardar sus cosas. Algo que nadie (desde un escritorio remoto) hubiese pensado que tendría demanda.

Acabó en Bangladesh vendiendo sistemas de microirrigación para minifundistas que ganaban un dólar diario dedicados a la siembra de temporal. ¿Cómo hacer que ganaran, por lo pronto, el doble? Con una cosecha adicional, fuera de temporada, de algo con demanda y buen precio, como ciertas verduras. Pero, ¿de dónde sacar agua con inversiones microscópicas? En primer lugar, de la lluvia: almacenándola en grandes "salchichas" de plástico sumergidas en la tierra, que cuestan muchas veces menos que un aljibe. En segundo lugar, con una bomba de pedales que extrae el agua de esa reserva (o de un pozo, o de un arroyo cercano) y la sube a una barrica de plástico, elevada un metro. 

De ahí, baja lentamente a la huerta en tubos de plástico perforados a mano para riego por goteo, más baratos que los sistemas motorizados.

La bomba puede verse en YouTube, bajo treadle pump. Fue diseñada por un ingeniero noruego, pero Polak no se quedó en encargar el diseño. Desarrolló una red de productores, distribuidores e instaladores locales. Contrató a cirqueros ambulantes para que compusieran una canción sobre la bomba, la cantaran en ferias pueblerinas y repartieran volantes sobre el distribuidor más cercano. Patrocinó una película donde la bomba es parte de la trama, y la proyecta en camionetas, de pueblo en pueblo. Ha vendido dos millones de bombas (a ocho dólares).

Desde hace muchos años, Polak visita a los que viven en pobreza extrema, platica con ellos, les pregunta cómo le hacen y (lo más asombroso de todo) no los compadece: ¡los trata como clientes! Trata de pensar qué recursos baratos les servirían para vendérselos. 

Los ha ido encontrando. Por ejemplo: una especie de popote gigante que es un filtro y permite beber el agua sucia de los charcos (LifeStraw, de venta en Amazon).
Sobre él y su International Development Enterprises, hay información en Google, Wikipedia y YouTube. También en sus libros Out of poverty y The business solution to poverty. El primero fue traducido por Océano (Cómo acabar con la pobreza). Hay que invitarlo a México, a escuelas de ingeniería y diseño industrial, y desde luego a grupos de empresarios interesados en fomentar el desarrollo desde abajo.

Proyecto para zonas indígenas donde hay telefonía celular, pero no electricidad: cargadores de cuerda. Los hay para excursionistas en Amazon (ver wind up phone).

martes, 1 de enero de 2019

Se perfila Elizabeth Warren
para disputarle a Donald Trump
la presidencia de los EE UU


https://elpais.com/internacional/2018/12/31/estados_unidos/1546270730_430449.html

Washington.- La senadora Elizabeth Warren, azote del capitalismo descontrolado y una de las figuras más conocidas del Partido Demócrata, en cuyo espectro ideológico se sitúa hacia el ala izquierda, ha anunciado que buscará ser candidata del partido en las elecciones de 2020. La senadora por Massachusetts, cuyas aspiraciones presidenciales no constituían ningún secreto, se convierte así en la primera gran candidata de unas primarias en las que los demócratas, divididos acerca de la estrategia para evitar un segundo mandato de Donald Trump, se disponen a librar una batalla, generacional e ideológica, por la identidad de un partido desnortado desde que, hace dos años, el populista magnate neoyorquino frustró lo que parecía un viaje seguro de Hillary Clinton de regreso a la Casa Blanca.

El anuncio de Warren, en forma de un vídeo enviado por correo electrónico a sus seguidores a las 8.30 de este último día del año, se produce 13 meses antes de que el proceso electoral arranque con el caucus de Iowa, y cuando otros destacados demócratas ultiman sus propias candidaturas para unas primarias que se prevén multitudinarias: se habla de hasta 24 aspirantes. Lo que ha hecho Warren, técnicamente, es formar un comité exploratorio, paso legal previo al anuncio formal, que le permite recaudar fondos y contratar personas para su candidatura.

El mensaje de Warren, de 69 años, apela a las bases del partido recurriendo a la misma retórica de anticapitalismo salvaje con la que la senadora irrumpió en la escena pública nacional hace una década, reclamando más protección a los consumidores en plena crisis financiera. “La clase media estadounidense está siendo atacada”, dice Warren en el vídeo, de cuatro minutos y medio. “¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Los multimillonarios y las grandes corporaciones decidieron que querían más parte del pastel. Y reclutaron a políticos para que les cortasen un trozo más grande”.

El vídeo combina humanizadoras pinceladas autobiográficas con gráficos económicos que muestran el deterioro de la clase media, salpicados con imágenes de Trump y de personas de su círculo, como Kellyanne Conway y Steve Bannon, particularmente siniestras a los ojos de las bases demócratas a las que Warren busca movilizar. “Este camino oscuro no tiene por qué ser nuestro futuro”, defiende la senadora. “Podemos hacer que nuestra democracia funcione para todos nosotros. Podemos hacer que nuestra economía funcione para todos nosotros”.

Warren parte como una de las candidaturas más sólidas en unas primarias, sin grandes favoritos, que se presentan insólitamente abiertas. Es una experta en el arte de la campaña política y la atención pública, aunque a veces inevitablemente se pase de frenada: su decisión en octubre de hacer públicos los resultados de un examen de ADN que indicaban una lejana ascendencia nativoamericana, para acallar las burlas de Trump, que la acusa de mentir sobre sus orígenes, alimentaron más críticas del presidente y también enfadaron a algunos demócratas.

La senadora cuenta, además, con abundantes simpatías y fidelidades en el partido gracias, en parte, a su tenaz apoyo a candidatos de todo el país en las pasadas legislativas. Pero esas mismas elecciones —en las que el éxito de los demócratas, que recuperaron la Cámara baja, se atribuye en buena medida a una generación más joven— evidenciaron un cierto alejamiento de la senadora respecto a ciertas nuevas fuerzas motrices del partido. No así respecto a otras: las mujeres, como demostraron los mismos comicios de noviembre, son una importante y creciente fuerza en el Partido Demócrata, y eso otorga a Warren una ventaja frente a otros posibles contrincantes, como el ex vicepresidente Joe Biden, el senador Bernie Sanders o el popular tejano Beto O'Rourke.

jueves, 18 de octubre de 2018

Las indígenas rebeldes de BC,
para salvar sus áreas de pesca
aplican estrategia zapatista


Los intentos de salvar a la vaquita marina y la totoaba tienen un alto costo para la comunidad cucapá, en la que las mujeres aprendieron técnicas de resistencia pacífica de las zapatistas, que han aplicado durante 24 años

Enrique Alvarado, Andrés M. Estrada y Alejandro Melgoza/ eluniversal.com.mx

El rostro de doña Hilda Hurtado está pincelado por los rasgos de sus ancestros: nariz aguileña, orejas alargadas, piel tostada, chongo amerindio y ojos de oráculo. Su voz parece un eco que reproduce las enseñanzas de su cultura, nacida hace 500 años. Ella es descendiente cucapá, palabra cuyo significado es “pueblo del río”, una etnia que rinde culto a la ribera y el mar para pescar.

Su casa está a un costado del delta del Río Colorado, el cual se une al Alto Golfo de California, donde el viento bufa ardiente. Ahí se establecieron, entre Baja California y Sonora, y su liderazgo lo ejercen las mujeres, siempre mediante el consenso con los hombres.

“Hemos visto otros pueblos indígenas en los que la mujer es dócil detrás de su hombre; nosotras no, vamos a la par, no atrás”, dice Hurtado de 68 años, presidenta de la Sociedad Cooperativa Pueblo Indígena Cucapá.

A la cabeza de las decisiones, apoyadas por su pueblo, las cosas no han sido fáciles desde que en 1993, el gobierno federal decretó una reserva de la biósfera que sostienen, violó sus usos y costumbres, lo que les prohíbe pescar. “Nunca hemos estado de acuerdo en cómo se decretó”, subraya.

Con el tiempo, hubo decomisos de su producto y detenciones por parte de las fuerzas federales de seguridad, lo que detonó la defensa de la etnia, respaldada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 2007.

Estos 24 años enmarcan la historia de la defensa étnica y judicial más importante de mujeres indígenas pescadoras en el noroeste de la República, para exigir sus derechos; la lucha contribuyó a que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) investigara el caso y presentara recomendaciones a autoridades pesqueras y ambientales.

Para Catalina López Sagástegui, directora del Programa Marino del Golfo de California de la Scripps Institution en Estados Unidos, una de las investigadoras que ha trabajado con las cucapás, ellas “se distinguen no sólo por ser mujeres al frente de las cooperativas, sino por contar con estrategias de defensa complejas de las cuales los pescadores de Bajo Río, Santa Clara y San Felipe han aprendido. Son mujeres fuertes tratando de encontrar el balance entre la cultura y un modo de subsistencia”.

El Universal ha publicado que las mujeres son una minoría en el sector  pesquero del país, con 14 mil 311 trabajadoras frente a 158 mil 227 hombres, de las cuales el 70% no tiene un ingreso fijo, según un análisis de la iniciativa data Mares y Comunidad y Biodiversidad (Cobi). La estadística oficial no hace hincapié en pescadoras indígenas en unidades económicas, a pesar de que han logrado un sistema de igualdad poco común en México.

Durante el periodo de febrero y abril el pueblo Cucapá se traslada a El Zanjón, en el Valle de Mexicali, una zona que resultó dañada por el terremoto de 2010 y que así continúa estos días. Desde ahí zarpan para pescar.

En tiempos ancestrales se realizaba la actividad con balsas de tule y cachanilla; ahora la practican con pangas de fibra de vidrio y salen a la marea, debido a que después del represamiento del río Colorado ordenado por el gobierno de Estados Unidos se registró una escasez de especies. En unidades familiares, ambos géneros, de todas las edades, salen a pescar como sus antepasados.

De acuerdo con el libro Derechos Humanos, pueblos indígenas y globalización, coordinado por la CNDH, “históricamente, la pesca ha sido una de las actividades que caracteriza a este grupo étnico del noroeste [los cucapás] y continúa siendo una importante fuente de proteínas en su dieta cotidiana y de ingresos extra para la sobrevivencia”.

Hoy la pesca no sólo forma parte de sus usos y costumbres, sino una actividad que comercializan para allegarse recursos. En 1983 conformaron legalmente la Sociedad Cooperativa que encabeza doña Hilda.

Según la lideresa, las mujeres tomaron la batuta debido a que las autoridades las reprimían menos que a los hombres; en sus poblaciones hay más mujeres —53.6%—, que hombres, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y tienden a resolver con la “cabeza fría” los conflictos.

 En 1993, encararon el decreto de la Reserva del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, para proteger a la vaquita marina y la totoaba, dos especies en peligro de extinción. La resistencia trajo consigo detenciones, entre ellas la de uno de los hijos de Hurtado, quien fue incluso encarcelado.

Lógica del despojo

López Sagástegui, Yacotzin Bravo Espinosa y Alejandra Navarro Smith —las dos últimas doctoras en derecho por la UNAM y  en antropología social por la Universidad de Manchester, Reino Unido, respectivamente—, detallan en el artículo Pueblo indígena cucapá: cartografía de la lucha jurídica, del libro de la CNDH citado, que “las autoridades no reconocen los derechos que este pueblo tiene de pescar ni de permanecer en su territorio. 

Esta falta de reconocimiento ha generado un conflicto entre los cucapás y las autoridades, que reproduce la lógica del despojo y de la invisibilización” del pueblo indígena. Doña Hilda, junto a las otras dirigentes, Juana Aguilar y Susana Sáinz, tienen claro el concepto de la  lucha que han librado en los últimos años.

“Nos ponen esa área natural protegida donde pescábamos, sin consultarnos, en un territorio ancestral de nuestro pueblo”, dice al ser entrevistada en su casa de El Indiviso.

Hurtado muestra sonriente las fotografías de su álbum familiar. “Estos son mis nietos con una curvina grandota que sacaron de las pangas”, recalca. En la imagen aparecen tres niños, dos hombres y una mujer. Los grupos de cucapás están formados por familias —detalla— que se esfuerzan en trabajar siguiendo las tradiciones indígenas.

Desde la perspectiva de López Sagástegui, también maestra en conservación de biodiversidad marina por la Universidad de California, “siempre ha existido  esa visión de igualdad al momento de participar en las tareas de pesca”.

Para la especialista, “poco a poco se fue dando esta dinámica en la que ellas toman el liderazgo en la negociación, en las discusiones con las autoridades”.

“Nunca me ha tocado ver que un hombre le diga a una mujeres que no pueden hacer algo, siempre he visto que hay trabajo en equipo”, expone. “Saben reconocer y valorar que cada uno tiene sus fortalezas”.

Oyentes y consensos

Por otro lado, explica que en el sistema de toma de decisiones las mujeres con más experiencia reúnen a la cooperativa para buscar consensos. Por su lado, en las  reuniones los hombres acuden como oyentes.

Ese acompañamiento —puntualiza la experta— es distinto al de otras cooperativas pesqueras de la región noroeste, cuyos dirigentes asisten solos a las reuniones. “A pesar de que son ellas las que están al frente, los hombres también las están acompañando en estos procesos. Debe reconocerse el valor de que las mujeres están jugando un papel de liderazgo ante la autoridad. En ese punto  los hombres están reconociendo la habilidad que tienen para negociar”, refiere.

Uno de los principios estratégicos de los cucapás es no recibir ningún subsidio de dependencias oficiales a escala federal, estatal o municipal. “El gobierno no te va a dar un peso gratis, te lo va a dar porque quiere algo a cambio”, argumentan.

Desde la selva lacandona arribó en 2007 el Subcomandante Marcos, con una comitiva de los zapatistas, para acampar junto a los cucapás y cerrar la carretera Mexicali-San Felipe como protesta. Los rebeldes chiapanecos permanecieron en la zona durante dos meses e intercambiaron diversas enseñanzas.

 Para Hurtado, el aprendizaje primordial fueron las estrategias pacíficas para exigir el cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas. “Si nos querían decomisar el producto [de la pesca], entonces nosotros íbamos y les quitábamos la embarcación detenida. Les cortábamos el mecate en el muelle, recuerda con entusiasmo”.

Los métodos de los zapatistas que aplicaron a sus propias circunstancias surtieron efecto, cuando el hostigamiento de las autoridades comenzó a diluirse para dar paso a las conversaciones, cuenta.

En mayo de 2007 la Comandanta Dalia emitió un comunicado en el portal zapatista, para resumir las cosas: “Ahorita ya cumplimos nuestro deber como mujeres zapatistas de estar con ustedes. Para que puedan pescar, para que no les moleste el pinche gobierno (sic.)”, indicó.

Según López Sagástegui, detrás de esta lucha no sólo está la sobrevivencia como pueblo indígena. “Quieren seguir pescando porque son las mujeres y los hombres del río; es su cultura, es su pasado y quieren que también sea su futuro”, enfatiza.

Más de una década ha transcurrido desde que los zapatistas apoyaron a las cucapás en la defensa de su territorio y todavía se mantienen en comunicación. Se trata de coordinar, dicen, la lucha en el desierto y en la selva; entre el suroeste y el noroeste de México.

Doña Hilda considera que siempre alzaron la voz, pero con las lecciones zapatistas, se atrevieron a realizar otras acciones. Hoy, resalta, “son las mujeres cucapá las que alzan la voz para protestar”.

En el patio de su casa, está colgado un cuadro en un tablón, que doña Hilda Hurtado observa con sus ojos llenos de historia y recuerdos. Es la fotografía de un niño sonriendo dentro de una panga con una frase: “Abajo y a la izquierda: cucapás, quilihuas y zapatistas unidos en defensa de los pueblos originarios y de la madre tierra”.


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